Los importantes órganos de los sentidos.
”Una amplia gama de sentidos periféricos nos permiten percibir el entorno circundante en muchos de sus matices, son los esenciales órganos de los sentidos de cuyo adecuado funcionamiento depende en gran medida la calidad de vida al envejecer.”
Los órganos de los sentidos, el mayor de los cuales es la piel, están conectados a áreas especificas del cerebro a las que envían un flujo impresionante de información continuamente, al mismo tiempo que las sensaciones, por lo que en base a tan interesante tema estructuramos el artículo de hoy.
Es inexacto decir que los sentidos son sólo la vista, el oído, el gusto, el olfato y el tacto tradicionales, además de éstos, tenemos entre otros la percepción de como está posicionado el cuerpo lo que se denomina propiocepción.
La sensación de vibración es la mecanocepción y la de la temperatura corporal es la termocepción y muchas otras, con frecuencia internas, como la sensación de plenitud después de comer o posprandrial, o por el contrario de sensación de hambre.
Los sentidos no transfieren siempre exactamente la realidad de lo que perciben al cerebro, en muchos casos la traducen.
La complejidad de estos sistemas con frecuencia superpuestos o estrechamente relacionados con el cerebro es asombrosa y poder ser diana en la presentación o debut de diversas enfermedades.
Los seres humanos no tenemos todas las exclusivas sino todo lo contrario, hay insectos que pueden ver la luz ultravioleta, murciélagos y delfines que usan el sonar, serpientes que son sensibles a la sangre caliente de sus presas, tiburones que tienen campos eléctricos o aves que se orientan por el magnetismo terrestre.
Como dato interesante, no hay colores, sonidos ni aromas en el mundo, hay radiación electromagnética de fotones que las neuronas receptoras de la visión interpretan como colores.
Hay ondas longitudinales, que comprimen el aire y son transformadas por las neuronas receptoras auditivas en sonidos y moléculas olorosas que se unen a las neuronas receptoras olfativas y producen los efectos especiales del perfume.
A la descripción de los cinco sentidos principales y sus extraordinarias propiedades, agregamos, pero obviamente sin llamarlo “sexto sentido” el sentido del tiempo o la cronocepción.
Es un factor fundamental en la percepción del mundo, recompuesto por el cerebro como un flujo continuo a través del caos de información que le llega, cada fracción de segundo, desde el espacio-tiempo circundante, es la sensación de existir que con el paso de los años con frecuencia de manera inconsciente transmite que queda menos tiempo.
Respecto al olfato, al principio fue la nariz, pero sin lugar a dudas el olfato es el sentido primordial, la dotación perceptiva con el origen evolutivo más remoto.
Así como las primeras formas de vida unicelulares habían desarrollado la capacidad de sentir el PH del liquido en que navegaban, es decir las variaciones en el grado de acidez del entorno circundante, las especies animales posteriores han mantenido un equipo similar, aunque mucho más sofisticado, pero todavía basado en la química.
Es cierto que los humanos no usamos tanto el olfato como los perros o los ratones, pero también es cierto que muchos consideran el olfato casi como un sentido secundario, cuando es todo lo contrario , es primordial.
A día de hoy, el sistema olfativo instalado en el cerebro ayuda a acercarse a los olores agradables y a evitar los desagradables o potencialmente peligrosos.
Como dato importante, al estar conectado al sistema límbico tiene la capacidad de rememorar recuerdos de un pasado lejano, de encender emociones en el presente, pero sobre todo de operar también en un nivel subliminal, sin que la persona se de cuenta, en cuestiones tan importantes como elegir la pareja con quien organizar la continuación de la especie.
¿Cómo puedes refinar tu sentido del olfato?
Pues como hacen los perfumistas, puedes aprender a apreciar la música, a dominar el miedo, a darle la importancia adecuada al amor, a cultivar la personalidad y a ser más comprensivo con el resto de la humanidad entre otros aspectos.
El sentido del gusto ha evolucionado por una razón práctica, distinguir los alimentos comestibles de los que no lo son, porque son venenosos o están en mal estado
La lengua esta poblada por miles de papilas, cada una de ellas tiene entre 50 y 100 receptores gustativos, los receptores capaces de percibir dulce, salado, amargo, ácido y umami se distribuyen por toda la superficie de la epiglotis.(Lamina cartilaginosa sujeta a la pared posterior de la lengua que tapa la glotis en el momento de la deglución.)
Pero estos cinco sabores son sólo una fracción de esa enorme gama sensorial llamada sabor.
Aunque comúnmente se domina tacto el término es un poco estrecho, sistema somatosensorial es más apropiado, transmite al cerebro una gran cantidad de información muy diferente que proviene de todos los rincones del cuerpo.
Están los receptores del tacto, pero también los de la presión, el dolor, de la temperatura, el equilibrio y de la vibración que envían señales desde la piel, los músculos, los huesos, los órganos internos e incluso desde el sistema cardiovascular.

Datos Prácticos:
*El cerebro, como órgano central, es el encargado de ordenar las sensaciones percibidas del exterior y darles sentido, transformándolas en percepciones.
*Las neuronas olfativas son las únicas que literalmente abandonan el cerebro, millones pueblan la parte superior de la cavidad nasal emergiendo del bulbo olfatorio que se encarga de ordenar la información de esa multitud de sensores.
*La capacidad innata de medir químicamente el medio ambiente mediante el olfato ha contribuido a la supervivencia de nuestra especie y de todas las que le precedieron a día de hoy, su alteración poder ser un indicador precoz de enfermedades neurodegenerativas.
*El gusto se produce por la suma de información que llega de los receptores de la lengua y de los mucho más sofisticados de la nariz, como siempre calculado en tiempo real por el cerebro.
*No es por casualidad que un severo refriado tenga la capacidad de bloquear las vías que nos permiten degustar una buena comida y de donde surge la popular expresión “la comida no me sabe a nada”.
*La sensación del equilibrio, que suele modificarse con los años es la equilibrio percepción, y la del dolor es la nociocepción, ambas de gran importancia al envejecer.
*Como dato curioso, el propio cerebro no tiene ni un solo nocioceptor, el receptor del dolor, se pudiera pinchar con un alfiler y no envía ninguna señal de dolor, es un mecanismo de una sofisticación increíble.
*Hay que señalar que no muy raramente, el sistema sensorial y perceptivo humano también puede cometer errores en su funcionamiento cotidiano, lo que puede estar relacionado con diversas enfermedades.
*Los sentimientos más representativos del funcionamiento y evolución del cerebro son: el miedo, con origen muy remoto, estratégico para la supervivencia, el amor, funcional para la reproducción y la felicidad que unido al anterior, en los humanos hace girar el mundo.
*La cronocepción se va modificando con el paso de los años y se tiene la percepción de que el tiempo pasa más rápido que en otras etapas de la vida, como a salto de garrocha, navidad-semana santa-verano y de nuevo navidad, otro año que pasó.
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